CAPÍTULO 4º
LOS DOS CAMINOS
"He aquí que ante vosotros pongo dos
caminos: el de la vida y el de la muerte" (Libro de Job).
A la sombra del licor y la orgía crece la
hechicera flor del delito. A la sombra del follaje núbil, de pasión, la alimaña
silvestre y el reptil rastrero forman su nido.
En medio de la borrasca y la bacanal aprendió
Bel-cebú a jugar grandes sumas de dinero, y el dinero y el pecado original son
coexistentes: ambos son la tragedia de lo humano.
El juego ha llevado a la ruina y al suicidio a
la dama elegante, y al astuto caballero, al hombre de trabajo y al tahúr
bohemio...
Belcebú aprendió el vicio del Juego, y reía
alegre en la bacanal, entre el seco sonido de los dados y el taponazo alegre y
triunfador de otra botella.
Pero he aquí que nunca faltaba en la orgía un
personaje misterioso; este fatídico personaje de rostro siniestro, vestía
túnica negra al estilo de la arcadia y en sus orejas relucían siempre unos grandes
aretes de oro.
¿Qué misterio envolvía a ese siniestro personaje?
¿Era acaso algún genio de la luz venido de
remotas esferas? Era acaso algún luminoso señor de la llama o algún antiguo
habitante de alguna época histórica ya fenecida? No, nada de esto, éste hombre
era tan solo un horrible y monstruoso trasgresor de la ley: un mago negro.
Belcebú aprendió de este mago negro ciertas claves secretas para ganar en el
vicio del juego. La amistad se mezclaba con el agradecimiento y la orgía, y así
el siniestro personaje fue conduciendo a su víctima por el camino negro...
Los hombres de la época de Saturno usaban
cuerpos astrales y eran altos de estatura: en ese entonces nuestros actuales
cuerpos humanos eran tan solo gérmenes con posibilidades de desenvolvimiento.
Los actuales "íntimos" humanos, entonces eran solo chispas virginales
que animaban el reino mineral; pero Belcebú era un hombre de aquella época,
porque tenía un ser y sabía que lo tenía. Si hubiera seguido por el angosto y
estrecho camino que conduce a la luz, hubiera llegado a ser un señor de la
mente, un hijo del fuego, como sus más queridos amigos. Pero el licor, el
placer, el juego y la fornicación, con sus flores exóticas de belleza maligna y
seductora hipnotizan al débil y lo llevan al abismo.
Belcebú se hizo íntimo amigo del siniestro
personaje que con sus claves milagrosas le sacaba triunfante en el vicio del
juego, y al fin un día estuvo tristemente preparado para recibir la primera
iniciación de magia negra en un templo tenebroso... su maestro le había hecho
promesas inefables, le había hablado tanto del amor y de la Justicia que era
imposible dudar de él, máxime, cuando le había sacado con sus maravillosos
secretos siempre triunfante en el juego.
¿Cómo podrían hoy en día los estudiantes de la
escuela de Amorc dudar del Imperator de su sagrada orden, o de sus "Santos
Rituales"? El que va a caer no ve el hoyo.
El ritual de primera iniciación tenebrosa que
el discípulo Belcebú recibió en el templo, fue el mismo primer ritual que hoy
los estudiantes de Amorc verifican en su cuarto para recibir el primer grado.
Así como el estudiante de primer grado de "Amorc", después del rito,
queda esclavo del guardián del umbral, así también Belcebú quedó esclavo del
guardián del umbral y comenzó su carrera de demonio...
Sucede que durante las horas del sueño
ordinario, "Veritas", el Gurú negro lleva en cuerpo astral a los
discípulos del primer grado negro y los sujeta a un rito muy curioso, veamos:
El discípulo da algunas vueltas al rededor de una mesa, golpeándola, y luego
recibe un ladrillo de manos del Iniciador, el cual pronuncia ceremoniosamente
estas palabras, "debajo del Diablo, no se te olvide"; seguidamente el
discípulo entierra el ladrillo en el suelo. Esta ceremonia simboliza que el pobre
discípulo ha puesto los fundamentos de su discipulado negro, y que ahora tiene
que obedecer las órdenes de la fraternidad negra. Después de esto se le hacen
ciertos tratamientos ocultos a la víctima ingenua sobre los chacras principales
de la cabeza, a fin de controlarlo para la negra hermandad y se le aplica sobre
la nuca un lente en forma de ojo para influir sobre los importantes centros de
su subconsciente. Cuando el discípulo despierta en su cama no trae ningún
recuerdo de lo que ha pasado en el astral.
Los magos negros tienen su mística, y siempre
creen firmemente que van por el buen camino: ningún mago negro cree que va por
mal camino...
El camino de la magia negra es el camino ancho
lleno de vicios y placeres.
Mariela, la gran maga negra, llena de una belleza
deliciosa y fatal, con su voz encantadora y su tierno rostro, se deslizaba ágil
y ligera sobre la mullida alfombra de los grandes y espléndidos salones de la
más rancia aristocracia de la nobleza Europea. Su voz seductora resonaba en la
fiesta como un poema de amor, como un beso de sombras, como una música
Inefable. Era algo así como el romance de una melodía o como el milagroso
ensueño de una sinfonía de Beethoven.
Era Mariela la gran maga, la espléndida dama de
todas las cortes de Europa.
Las 60 almas de la paila, con sus cabelleras
canas, semejaban algo así como un Jardín de blancas margaritas entre los
perfumes, las sedas y los fracs de los regios palacios... Eran las 60 almas de
la paila, un jardín de flores blancas donde soplaba un hálito de muerte.
El testamento de las 60 Elenas fue un
testamento ¡de tiniebla y de muerte, y tú Ángela, con esa regia vestidura, de
larga cola, pareces la ansiada prometida de un amante que nunca llega. Pareces
la ninfa misteriosa de un delicioso laberinto encantado, pareces una beldad
inolvidable entre el terciopelo de la noche salpicado de estrellas.
Cuántas veces te vi, ¡oh! Ángela, como una
diosa fatal entre los espejos hechiceros de aquel elegante salón de la
brujería, donde tú eras una reina del mal. ¿Cómo se llama ¡oh! hijos del mal,
esa espléndida mansión semejante a un idilio?
¡Ah! es Javhesemo, el salón delicioso de la
púrpura y la seda. Aquí solo reina el amor y la belleza fatal del abismo del
mal. Cada dama, aquí es un poema, cada sonrisa, un idilio, y cada danza un
romance de amor inolvidable... El tallo flexible y delicado de cada beldad
maligna, es una bayadera, entre la silueta de un paisaje misterioso.
Andramelek, el rico y fastuoso mago negro de la
China, dice que el ser humano es un ángel y por lo tanto no tiene por qué
sufrir, y aconseja siempre a sus amigos que se metan en la aristocracia y se
vistan como príncipe y consigan mucho dinero.
Cherenzi el K. H. negro, hablando en el sentido
social dice que sus discípulos deben ser triunfadores, y que el discípulo que
no sea triunfador, no puede ser su discípulo.
Los magos negros aman la fornicación y como
tratando de justificarse, dicen que es una relación divina Los magos negros
saben demasiado que las almas que se alejan del Íntimo, se desintegran en el
abismo, pero entonces Cherenzi portavoz de las enseñanzas de los hermanos de
las cavernas tenebrosas, dice que el alma es tan sólo un vestido y que ella
debe desintegrarse, porque a ellos sólo les interesa el "real ser" y
que aspiran a construir su nidal en el absoluto. Esta es la mística peligrosa
de la magia negra. Cualquier neófito en ciencia oculta cae fácilmente en esa
filosofía de belleza terriblemente maligna y seductora...
Los magos negros odian a Cristo... y lo
consideran personaje malvado, Cherenzi el K.H. dice que el señor Cristo no era
iniciado, porque ningún iniciado se deja matar... Los magos negros de San José
de California son mas diplomáticos... por conveniencia económica. Con esa
filosofía de las tinieblas, los magos negros forman su mística y, llenos de
regocijo, beben, cohabitan y se divierten... asisten a sus grandes festines y
danzan deliciosamente en sus elegantes salones, y en brazos de la fornicación
gozan y se ríen...
El camino negro es fácil y llano y por ese
camino fácil y alegre se orientó Belcebú, el apuesto y simpático galán de la
antigua Arcadia... "Angosta es la puerta y estrecho es el camino que
conduce a la luz, y muy pocos son los que la hallan"... El camino que
conduce a la luz está lleno de abrojos y espinas. "Muchos son los llamados
y pocos los elegidos".
Y en nuestra evolución terrestre la mayor parte
de las almas se perdieron: a todas ellas les fue más fácil y accesible el
camino negro lleno de vicios y placeres.
La evolución humana está fracasada. Sólo un
puñado de almas se unirán con el Íntimo e ingresarán al reino Angélico. La
mayor parte de las almas humanas se desintegrarán en el abismo a través de los
siglos y de los eones, entre las tinieblas exteriores, el llanto y el crujir de
dientes.
Cristo, el Divino Redentor del mundo, vino a
abrir el sendero de la iniciación públicamente para la humanidad entera. Todo
el vía-crucis del Divino Rabí de Galilea es el camino de la iniciación que el
iniciado debe recorrer en su camino hasta el Gólgota de la "alta iniciación",
donde el alma se une con él Íntimo y se inmortaliza, alcanzando las almas
inefables del Pleroma.
Un sopor de siglos impenetrables pesa sobre los
augustos y sagrados misterios. El verbo hecho carne yace en el fondo de nuestra
arca sagrada aguardando el instante supremo de nuestra resurrección. La
doctrina santa del salvador del mundo brilla con el fiat Luminoso y espermático
del primer instante, y la vara de Aarón permanece aguardando el paso da la
culebra.
La Santa Iglesia Gnóstica es la celosa guardadora
de la "Pistis Sophia", donde se halla escrita toda la enseñanza del
Divino Rabí de Galilea, y en el fondo de las edades brilla resplandeciente el
antiquísimo y doloroso camino por donde han transitado todos los maestros de la
humanidad.
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