CAPÍTULO 10º
EL PERIODO TERRESTRE
Pasada la noche cósmica del periodo lunar, el
universo se condensó en la nebulosa de que nos habla Laplace. Este fue el
comienzo de la época físico-química en la cual vivimos nosotros. La naturaleza
recapituló los pasados periodos cósmicos tal como alegóricamente los describe
el Génesis.
"En el principio creó Dios los cielos y la
tierra" "Y la tierra estaba desordenada y vacía y las tinieblas
estaban sobre la faz del abismo, y el espíritu de Dios se movía sobre la faz de
las aguas" (Génesis versículos 1 y 2 capítulo 1).
Estos fueron los tiempos de la nebulosa de
Laplace durante los cuales la tierra recapituló la época de Saturno.
"Y vio Dios que la luz era buena y apartó
Dios la luz de las tinieblas" (Versículos 3 y 4 del Génesis).
Las moléculas de la nebulosa caliente y oscura
entraron en fricción, bajo el poderoso impulso de la palabra perdida del
Creador y entonces la nebulosa se hizo ígnea.
Esta fue la época hiperbórea durante la cual
entraron en actividad los átomos solares de la época solar. Nuestra tierra fue
entonces un globo ígneo lleno de la sabiduría del fuego y de la luz que el
mismo fuego produce. Y en ese globo ardiente vivieron los arcángeles que fueron
los hombres de la época Solar, y se expresaron en toda la plenitud de su
sabiduría.
"Y dijo Dios: haya expansión en medio de
las aguas, y separó las aguas de las aguas".
"E hizo Dios la expansión y apartó las
aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la
expansión, y fue así".
Y llamó Dios a la Expansión cielos y fue la
tarde y la mañana del día siguiente" (Versículos 6, 7, 8 del capítulo 1
del Génesis).
Aquí la Biblia sigue hablando de la
recapitulación del periodo solar: el globo ardiente al contacto con las húmedas
regiones interplanetarias producía vapor de agua y se formaban enormes nubes
que al condensarse, caían en forma de lluvia, formando enormes mares y pozos
que hervían incesantemente sobre el globo ardiente y las nubes separaron las
aguas del cielo, de las aguas del ardiente globo: "Y Dios dijo: júntense
las aguas que están debajo de los cielos, en un lugar, y descúbrase la seca; y
fue así".
"Y llamó Dios a la seca, tierra, y a la
reunión de las aguas llamó mares: y vio Dios que era bueno" (Versículos 9,
y 10, del Capítulo 1 del Génesis).
Los pozos de agua que hervían incesantemente
sobre el ardiente globo, vinieron a cristalizarse en forma de
"Incretos" sobre la superficie del ardiente globo, y así se cumplió
la palabra del creador que dijo: "Descúbrase la seca" "Y llamó
Dios a la seca tierra". Así fue como se formó la primera costra terrestre
llamada Lemuria.
En esta época Lemur la tierra recapituló el
período lunar, porque es una ley de la vida que la naturaleza antes de iniciar
sus nuevas manifestaciones, recapitula todas sus pasadas manifestaciones.
El que quiera conocer objetivamente todos los
procesos evolutivos de la humanidad que observe el feto humano desde su
concepción. Entre el vientre de la madre el feto recapitula todas las
metamorfosis del cuerpo humano desde sus antiquísimos orígenes.
El cuerpo humano es tan solo la escama de
nuestra serpiente ígnea. y el universo solar es la escama de la culebra del
Logos del Sistema Solar. Cuando la culebra abandona la escama, la escama se
desintegra. (La culebra ígnea es el Kundalini, véase el capítulo qué se titula
el Bastón de los Patriarcas).
Hay en Colombia una altísima montaña llamada
"La Juratena", dicha montaña está situada en el territorio Vásquez,
Departamento de Boyacá, a orillas de un río de aguas anchas y profundas,
llamado el Río Minero.
Los campesinos dicen que esa montaña está
"encantada", y cuentan de ella las más antiguas tradiciones. Cuando
va a llover, dicen ellos sentir ruido como de enormes moles de piedra que
ruedan hacia el abismo; y cuando ellos quieren lluvia, les basta prender fuego
a la montaña para tenerla en abundancia. A esos campesinos no les importa un
ápice el comentario de los científicos sobre ese particular, pues como bien
dijo Goethe: "Toda teoría es gris, y solo es verdad el árbol de doradas
frutas que es la vida".
Cuentan aquellos campesinos que a la cumbre de
La Juratena se llega por unas escalinatas de piedras labradas por manos
antiquísimas. Uno de aquellos campesinos relataba al autor de la presente obra,
cómo al llegar a las escalinatas milenarias fue detenido por una lluvia de
piedras tiradas por manos invisibles, y cómo estuvo a punto de perecer bajo el
peso arrollador de una gigantesca mole que estuvo a punto de aplastarlo. Otro
campesino exploró las bases de la montaña siguiendo el curso de aquel río, de
aguas anchas y profundas. Sucedió que en las enormes moles de granito, bañadas
por las aguas tormentosas del río, encontró un gigantesco templo incrustado en
la roca viva. El campesino intentó penetrar al templo por la puerta central.
(Aquel templo gigantesco tenía tres puertas), pero se encontró con una gran
cantidad de escamas de serpiente y huyó despavorido. Mas tarde volvió al lugar
para ver el templo pero ya no encontró nada. El templo desapareció como si se
lo hubieran devorado las rocas gigantescas.
Yo, Aun Weor, visité en cuerpo astral aquel
templo. Los Maestros que allí moran me recibieron con los brazos abiertos y me
condujeron al interior del monasterio, iluminado por un candelabro de oro
macizo de 7 brazos, semejante al candelabro de oro de 7 brazos del templo de
Salomón, y de ellos recibí secretas enseñanzas.
Los teosofistas creen que solo en el Tibet están
los Maestros y muchos de ellos desearían viajar allí para seguir el chelado,
pero en realidad los monasterios de la Logia Blanca estén esparcidos por el
mundo entero. En el Oriente, a los Mahatmas los llaman "Nagas", es
decir, serpientes, y todos los guardianes de las sagradas criptas de los
templos de misterios tienen la figura de serpientes gigantescas y solo permiten
el paso a los "iniciados".
Así como el veneno de la culebra mata, así
también ese veneno es el "arcano precioso" con el cual llegamos a la
alta iniciacion. Óyeme, lector iniciado: "El silbido de la culebra es la
base de la vida": Esto no es para todos los lectores: El que tenga oído
que oiga.
Los habitantes de "tierra llana".
Estado Zulia, Venezuela, hacen huir las culebras pronunciando los siguientes
mantrans:
Oooooooo... S... Oooooooo
Oooooooo.... go... Aaaaaaaa
Aaaaaaaa..... S..... Iiiiiiii
Las vocales de estos mantrans son I. A.
O. combinadas con la terrible letra S. Aquí, hay sabiduría y el
que tenga entendimiento que entienda.
La "S" también es vocal,
aunque los gramáticos no lo digan. Durante la conexión de magia sexual con la
sacerdotisa, tenemos que pronunciar estas tres vocales I. A. O.
porque I. A. O. es el nombre de nuestra culebra...
Para aclarar este capítulo diremos que la época
Polar corresponde a la inteligencia mercuriana de la culebra del Logos (Al
calor) La época Hiperbórea, a los átomos solares de la culebra (Al fuego) y La
época Lemúrica, a los átomos lunares de la culebra del Logos (La
humedad).Nuestro Kundalini también está formado de átomos solares y lunares y
de una síntesis de átomos omniscientes. Dentro de la culebra está integra la
sabiduría de 7 eternidades: La mujer es la vestal del templo y la vestal
enciende el fuego del templo. Antiguamente el fuego solo lo encendían y
cuidaban las vestales. Con ello se simbolizaba que solo la mujer es la única
que puede encender el fuego del Kundalini, de nuestro cuerpo o de nuestro
templo.
Pues el templo del altísimo Dios viviente es
nuestro cuerpo, y el fuego de ese templo es el Kundalini, que nuestra esposa
vestal enciende por medio del mismo contacto sexual de la magia sexual, tal
como lo enseñamos en el libro "El Matrimonio Perfecto", o la
"Puerta de entrada a la Iniciación" y en la presente obra. Hoy la
iglesia Romana perdió totalmente la tradición y vemos que el fuego del templo
lo encienden los monaguillos, lo cual no solamente es un adefesio sino un
gravísimo sacrilegio y un insulto a la misma vida.
Esos pasados periodos cósmicos existen
actualmente en nuestros átomos seminales y solo es cuestión de aprender la
técnica de la meditación interior para entrar en sus dominios. La puerta de
entrada a esas poderosas civilizaciones atómicas son nuestros órganos sexuales.
Los pralayas y los Mahanvantaras se suceden
dentro de un instante siempre eterno, el pasado y el futuro se hermanan dentro
de un eterno ahora.
El tiempo no existe. Es la mente del hombre la
que se encarga de dividir el eterno "ahora" entre pasado y futuro.
Las poderosas civilizaciones Saturnianas, Solares
y Lunares, todavía existen en el fondo atómico de nuestro sistema seminal y
podemos entrar a sus dominios por medio de la meditación interior. La
transición entre uno y otro estado de conciencia es lo que erradamente llamamos
tiempo, pero esos estados de conciencia dentro de un eterno ahora están en
sucesiva encadenación. El hombre debe aprender a vivir siempre en el presente.
El hombre debe libertarse de toda clase de teosofismos ampulosos, sectarismos
de religión, fanatismo de patria y de bandera, religiones, intelectualismos,
ansias de acumulación y apegos en general. Todas esas jaulas de loros sibaritas
son antros de negocios y tiranía y nada ganamos con esas jergas, porque ellas
solo consiguen llenarnos de prejuicios y fanatismos absurdos. Toda la sabiduría
de las edades está dentro de nosotros mismos, y el pasado y el futuro se
hermanan dentro de un eterno "ahora".
Dentro de nosotros mismos está toda la
sabiduría cósmica. Los átomos solares nos inician en la sabiduría del fuego, y
los átomos lunares nos inician en la antiquísima sabiduría neptuniana amentina.
Cuando los átomos solares y lunares hacen contacto, entonces despierta el fuego
sagrado y nos convertimos en Dioses.
En noches de luna llena los átomos lunares
hacen contacto con la armadura argentada de nuestro cuerpo mental, y entonces
por medio de la meditación podemos recibir las enseñanzas de la sabiduría
lunar. Hay 7 corrientes etéricas lunares dentro de las cuales vive intensamente
la civilización de nuestra antigua tierra luna.
Las civilizaciones Solar y Lunar viven en
nuestros mundos interiores y nosotros podemos visitar esas civilizaciones por
medio de la profunda meditación interna. Despertando el fuego sagrado del
Kundalini por medio de la magia sexual, las civilizaciones solares y lunares
que palpitan intensamente en nuestros propios mundos interiores nos inician en
sus profundas verdades, y nos llevan a la gran iluminación.
Nuestros 7 chacras son 7 iglesias internas y
cada una de estas iglesias contiene la sabiduría de un período cósmico. Cuando
ya hemos roto los 7 sellos de las 7 iglesias del libro humano, por medio de la
espada del Kundalini, entonces las 7 Iglesias nos entregan toda la sabiduría
cósmica de los 7 períodos cósmicos del mahanvantara y nos hacemos
omniscientes... El Apocalipsis dice lo siguiente: "Y cuando él abrió el
séptimo sello fue hecho silencio en el cielo casi por media hora. Y vi los 7
ángeles que estaban delante de Dios: y les fueron dadas 7 trompetas".
"Y otro Ángel vino y se paró delante del
altar, teniendo un incensario de oro: y le fue dado mucho incienso para que lo
añadiese a todas las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que
estaba delante del trono".
"Y el humo del incienso subió de la mano
del ángel delante de Dios, con las oraciones de los santos" (Capítulo 1
Versículos 1, 2, 3, 4).
Aquí nos habla el Apocalipsis de ese libro
sellado con 7 sellos que en nuestro organismo con sus 7 iglesias, nos dice
claramente que solo el cordero debe abrir sus 7 sellos con la espada del
Kundalini. El Cordero es nuestro Ángel interior es decir, nuestro Íntimo; nos
enseña que al abrirse el séptimo sello, que es el de la Iglesia de Laodicea,
situada en la cabeza, los 7 ángeles de las 7 trompetas son los 7 ángeles de las
7 iglesias.
El Ángel del incensario es nuestro Íntimo, que
ingresa triunfalmente en la jerarquía blanca junto con su alma de diamante. Un
perfecto más, en la comunidad de los elegidos...
Y el Ángel tomó el incensario, y lo llenó del
fuego del altar, y echolo en la tierra, y fueron hechos truenos y voces y
relámpagos y terremotos. (Capítulo 1 Versículo 5).
Aquí nos dice el Apocalipsis que cuando ya
hemos abierto el séptimo sello con la espada del Kundalini, entonces las 7
iglesias nos abren sus puertas y nos enseñan la sabiduría de los 7 grandes
períodos terrestres, que corresponden a los 7 grandes periodos cósmicos.
Y sigue el capítulo 8º del Apocalipsis
hablándonos de los 7 ángeles que conforme tocan sus respectivas trompetas, en
sucesivo orden van sucediéndose los grandes acontecimientos cósmicos. Esos 7
Ángeles son los ángeles de nuestros 7 planetas que dirigen los 7 chacras de
nuestro organismo y las 7 épocas terrestres.
Así pues, las 7 épocas terrestres están
dirigidas por 7 jerarcas cósmicos, y toda la sabiduría de esas 7 épocas está
dentro de nuestros 7 chacras... Nuestro período terrestre tiene 7 épocas.
"Y vi otro ángel fuerte descender del
cielo, cerrado de una nube y el arco celeste sobre su cabeza, y el rostro era
como el sol y sus pies como columnas de fuego".
"Y tenía en su mano un libro abierto, y
puso su pié derecho sobre el mar y el izquierdo sobre la tierra".
"Y clamó, con grande voz, como cuando un
león ruge: y cuando ya hubo clamado, 7 truenos hablaron sus voces"
(Versículos 1, 2, 3, Cáp. 10 Apocalipsis).
Este ángel es el jerarca de la séptima época,
el Arco Iris simboliza nuestro actual período terrestre que comenzó con la
señal del Arco Iris. Esto fue en la Atlántida, pues la Lemuria fue una
recapitulación del período Lunar. El librito que el ángel tenía en su mano, es
el libro de la evolución humana. Es el libro sellado con 7 sellos, es el libro
ya sin sus sellos. Es el organismo humano del que ya rompió los 7 sellos. ¡Es
el cuerpo del Maestro! ¡Es la sabiduría cósmica del que ya se realizó a fondo!
"Y clamó con gran voz, como cuando un león
ruge: y cuando hubo clamado, 7 truenos hablaron sus voces". Aquí el
Apocalipsis nos habla de la palabra perdida, de la sílaba sagrada: y los 7
truenos de los 7 chacras repiten sus voces: estas voces son las 7 notas de la
palabra, y la sílaba sagrada abre los 7 chacras y cada chacra tiene su nota
clave. El que tenga oídos que oiga. El que tenga entendimiento que entienda,
porque aquí hay sabiduría.
En la 7ª época, la palabra perdida se habrá encontrado.
Y cuando los siete truenos hablaron sus voces
yo iba a escribir, y oí una voz del cielo que me decía: "sella las cosas
que los siete truenos han hablado y no las escribas" (Capítulo 10
versículo 4).
Cada nota de la palabra perdida encierra
terribles secretos indecibles y cada una de las notas de la palabra perdida es
la nota clave de una época terrestre. La nota clave de la civilización egipcia
es una, la nota clave de la civilización hindú es otra y así sucesivamente.
En la Séptima Época la palabra perdida habrá
consumado totalmente el reino de Dios. Swedenborg, (filósofo místico sueco)
decía de la palabra perdida: Buscadla en la China, y tal vez la encontraréis en
la gran Tartaria.
Los magos de Amorc usan para sus fines
demoníacos el mantran "mathra", se pronuncia "mazra", y
aseguran a sus discípulos que esa es la palabra perdida; pero en realidad, este
es nombre de un templo de magia negra de la antigua Atlántida y a la vez un
mantran de magia negra, así que no es la palabra perdida. En la India los
arahates fueron perseguidos por poseer la sílaba sagrada. En la China los
discípulos del "Tathagata" la poseen.
a
La palabra perdida está muy bien guardada en el
Tibet; allí reside el "Maha-Choan".
En la 7ª época la palabra perdida se habrá
encontrado. "Pero en los días de la voz del 7º Ángel, cuando él comenzare
a tocar la trompeta, el misterio de Dios será consumado, como El lo anunció a
sus siervos los profetas" (Apocalipsis, Capítulo 10º Versículo 7).
"Y juró por el que vive para siempre
jamás, que ha creado el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las
cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no
será más" (Apocalipsis, Capítulo 10º Versículo 6).
El iniciado que ya se une con el Íntimo, se
libera de la ilusión del tiempo, porque el pasado y el futuro se hermanan
dentro de un eterno ahora.
Cada una de las 7 épocas terrestres finaliza
con un gran cataclismo, descrito simbólicamente por el Apocalipsis en la
siguiente forma:
"Y el primer ángel tocó la trompeta, y fue
hecho granizo y fuego, mezclado con sangre, y fueron arrojados a la tierra; y
la tercera parte de los árboles fue quemada, y quemóse toda la hierba
verde" (Apocalipsis, Cap. 8 Versículo 8). Este fue el primer cataclismo de
la primera época.
"Y el segundo ángel tocó la trompeta, y
como un grande monte ardiendo con fuego fue lanzado en la mar; y la tercera
parte de la mar "Y murió la tercera parte de todas las criaturas que
estaban en la mar, las cuales tenían vida; y la tercera parte de los navíos
pereció" (Apoc. Cap. 8 Vers. 9). Este fue el final de la segunda época.
"Y el tercer ángel tocó la trompeta, y
cayó del cielo una grande estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó en la
tercera parte de los ríos, y en las fuentes de las aguas" (Apoc. Cap. 8
Vers. 10).
"Y el nombre de la estrella se dice
Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas fue vuelta en ajenjo: y muchos hombres
murieron por las aguas, porque fueron hechas amargas. (Apoc. Vers. 11 Cap.
8)Este fue el final de la tercera época.
"Y el cuarto ángel tocó la trompeta, y fue
herida la tercera parte del sol y la tercera parte de la luna y la tercera
parte de las estrellas; de tal manera que se oscureció la tercera parte de
ellos, y no alumbraba la tercera parte del día, y lo mismo de la noche"
(Apoc. Cap. 8 Vers.12). Este fue el final de la cuarta época.
"Y el quinto ángel tocó la trompeta, y vi
una estrella que cayó del cielo en la tierra, y le fue dada la llave del pozo
del abismo".
"Y abrió él pozo del abismo, y subió humo
del pozo como el humo de un gran horno, y oscureciose el sol y el aire por el
humo del pozo" (Apoc. Cap. 10. Vers. 1 y 2.).
El abismo es el Avitchi, y éste es el plano de
conciencia sumergido donde solo se oye el llanto y el crujir de dientes. Allí
entran las almas que tengan cuernos en la frente. Los cuernos en la frente son
la señal de la bestia. En estos instantes el abismo está abierto y millones de
almas demoníacas están entrando al abismo.
"Y tienen sobre si por rey al ángel del
abismo cuyo nombre en hebraico es "Abaddón" y en griego, "Apollyón"
(Apoc. Cap. 9º Vers. 11).
Estamos en épocas de guerras porque ellas son
necesarias. La guerra da millones de muertos, y las almas que tienen cuernos
entran al abismo. (Todo clarividente ve las almas demoníacas).
"Y el sexto ángel tocó la trompeta; y oí
una voz de los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de
Dios".
"Diciendo al sexto ángel que tenia la
trompeta: Desata los cuatro ángeles que están atados en el gran río
Eufrates".
"Y fueron desatados los cuatro ángeles que
estaban aparejados para la hora, día, mes y año para matar la tercera parte de
los hombres" (Apocalipsis. Capítulo 9º Versículos: 13, 14 y 15).
Esta es la sexta época: en ella serán llevados
nuevamente al abismo los demonios humanos, después de habérseles dado una buena
oportunidad para progresar.
"Y el séptimo ángel tocó la trompeta, y
fueron hechas grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han
venido a ser los reinos de nuestro Señor, y de su Cristo; y reinará para
siempre jamás" (Apoc. Cap. 11 Vers 15).