CAPÍTULO 13º
LA ATLÁNTIDA
Los hombres de la Atlántida llegaron a un
altísimo grado de civilización análoga a la Lemur. La tierra estaba envuelta de
una espesa niebla y los hombres respiraban por agallas. Como en la Lemuria, en
la Atlántida también se conocieron las naves aéreas y los buques movidos por
energía atómica.
En los primeros tiempos las relaciones sexuales
se verificaban únicamente para engendrar cuerpos para las almas re-encarnantes,
y se escogían hora y día por los ángeles, y por ello no existía el dolor en el
parto, y el hombre vivía en estado paradisíaco; pero Lucifer y los luciferes,
que son los magos negros del período Lunar, tentaron al hombre y lo extraviaron
por el camino negro.
La serpiente es la fuerza sexual y no las
atracciones puramente materiales como pretenden los rosacruces en sus
monografías del noveno grado.
La fuerza sexual tiene dos polos: el positivo y
el negativo. El positivo es la serpiente de bronce que sanaba a los israelitas
en el desierto, y el negativo, la serpiente tentadora del Edén.
El trabajo de los luciferes fue un trabajo de
magia negra: ellos despertaron el fuego pasional de la humanidad, con el único
objeto de hacer prosélitos para la logia negra, pues todo demonio es
fornicario.
El líquido cefalorraquídeo y el semen son los
dos polos de la energía sexual. El ángel tiene sus dos polos para arriba hacia
la cabeza, y el hombre y los demonios tienen un polo para arriba y otro para
abajo. Con el uno forman el cerebro, y con el otro cohabitan. El Kundalini del
ángel sube. El Kundalini del demonio baja.
Jehová prohibió al hombre la fornicación.
Lucifer lo sedujo a ella.
"Y mandó Jehová Dios al hombre diciendo:
mas de todo árbol del huerto comerás; mas del árbol de la ciencia del bien y
del mal, no comerás de él porque el día que de él comieres morirás"
(Génesis Cap.2. Versículos 16 y 17).
Entonces la serpiente dijo a la mujer: "no
moriréis, mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros
ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal" (Génesis. Cáp. 2
Vers. 5 y 6).
La orden dada por Jehová es magia blanca. La
orden dada por Lucifer es magia negra.
Conforme el hombre se entregó a los placeres
del coito, perdió sus poderes ocultos y se cumplieron las palabras de Jehová
cuando dijo: "En el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a
la tierra; porque de ella fuiste tomado, pues polvo eres, y al polvo serás
tornado" (Génesis Cap. 3 versículo 19).
"A la mujer dijo: multiplicaré en gran
manera tus dolores, y tus preñeces; con dolor parirás tus hijos y tu marido
será tu deseo, y él se enseñoreará de tí" (Génesis Cap. 3 Vers. 16).
La violación de toda ley trae dolor. En la
Lemuria la mujer no tenía dolor en el parto, porque el hijo era engendrado en
hora, minuto y segundo en que las leyes cósmicas favorecían la reproducción. La
violación de esta ley trajo los dolores en el parto. Sin embargo, aun hoy en
día hay remedio para todos aquellos que se resuelvan a seguir el matrimonio
gnóstico. El matrimonio gnóstico regresa al hombre al paraíso. En la Iglesia
Gnóstica reciben los matrimonios gnósticos el día, hora y minuto en que deben
engendrar los hijos y así no hay dolores en el parto. Lo importante es aprender
a viajar en cuerpo astral para visitar el templo. Más adelante daré las claves.
Los Lemures no conocían la muerte: ellos sabían
exactamente la fecha y hora exacta de su desencarnación, y ellos mismos cavaban
su tumba; así abandonaban su cuerpo físico a voluntad con la sonrisa en los
labios. Tampoco desaparecían de la vista de sus deudos porque ellos eran
clarividentes, ellos seguían conviviendo con sus desencarnados porque lo único
que sucedía era que habían pasado a un diferente estado; pero cuando el hombre
por culpa del coito perdió sus poderes, conoció la muerte.
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