DEDICATORIA
Dedico este libro a los hombres de voluntad de
acero, a los grandes rebeldes, a las águilas altaneras, a los que no doblegan
jamás su cerviz ante la fusta de ningún tirano, a los superhombres de la
humanidad, y a los grandes pecadores arrepentidos, porque de ellos saldrá una
raza de Dioses.
Sé demasiado que toda esa fauna de mentecatos
Teosofistas, Rosacrucistas y Espiritistas de Colombia, lanzarán una vez mas sus
difamaciones contra el Maestro de la Fraternidad Universal Blanca, Aun Weor,
por el solo hecho de ser colombiano, pues es una tremenda verdad que nadie en
su tierra es profeta.
Si alguien viene de oriente hablando inglés y
sánscrito esa fauna de pietistas y mojigatos, le besarán los pies, aunque se
trate de un impostor, pero que en Colombia, exista un Maestro colombiano, eso
si no lo pueden aceptar esos intonsos de espiritualismo, y llenos de ira
acabarán de remacharle los clavos de su cruz a martillazos, y se mofarán del
Maestro, y le escupirán el rostro porque es una tremenda realidad, que nadie en
su tierra es profeta.
Por ello leemos en el versículo 24, capítulo 4
del Nuevo Testamento estas palabras del Cristo: "Y dijo: De cierto os
digo, que ningún profeta es acepto en su tierra.
Así pues, no es de extrañar que los mismos
espiritualistas de Colombia traten de ridiculizarme, "porque el mismo
Jesús dio testimonio de que el profeta en su tierra no tiene honra"
(Versículo 44 capítulo 4 del nuevo testamento).
Este Sublime mensaje que yo Aun Weor le entrego
a la humanidad, inevitablemente será rechazado por la mayor parte de los
sabihondos del Rosacrucismo, del Teosofismo, del Espiritismo y hasta por
ciertos grupos de castrados volitivos llenos de mojigatería y pietismo, como
los denominados Hermanos Herméticos de Luxor, famosos por su pereza mental, los
denominados Martinistas, secuaces del mago negro Papus, los denominados
Budistas libres, entre los cuales abunda el Homosexualismo. Los partidarios de
Max Heindel, famosos por su ignorancia los explotadores de las distintas
religiones del mundo; y es que es tremendamente real y verdadero, que las
muchas letras corrompen.
Se cuentan por millones los eruditos del
espiritualismo que lo saben todo, y no saben nada, ellos discuten, ellos
polemizan, ellos argumentan y se declaran amos del saber, pero en el fondo no
son sino pobres mentecatos llenos de odios, llenos de egoísmos, llenos de
envidias, llenos de intrigas y rencores.
Y es que para llegar a la Alta iniciación no se
necesita ser erudito, lo que se requiere es ser perfecto, como nuestro padre
que está en los cielos es perfecto.
A la Alta Iniciación no se llega con el
intelecto sino con el corazón, y existen verdaderos maestros de la Fraternidad
Blanca que ni siquiera saben leer ni escribir, y sin embargo son grandes sabios
iluminados.
El tiempo que pierden esos mentecatos de las
tan famosas escuelas espiritualistas, llenándose la cabeza de teorías y
misticismos enfermizos que a nada conducen, debieran emplearlo en corregir
todos sus defectos y acabar con todas sus lacras morales, porque al Gólgota de
la Alta iniciación solo suben las almas de corazón puro y santo.
El intelecto no llega jamás a la iniciación. Al
Gólgota de la Alta Iniciación solo llega él corazón, la mayor parte de
espiritistas, teosofistas, rosacrucistas etc., están ya corrompidos, y tienen
la cabeza llena de teorías absurdas y prejuicios ancestrales, ellos no le dan
"pase" a nada nuevo. Cuando entró en circulación nuestro libro
titulado «El Matrimonio Perfecto», no hubo espiritualista de Colombia que no
lanzara contra nosotros la infamia de sus críticas, y es que los estultos no
estudian para aprender, sino para criticar.
Cada escuela, sociedad o logia espiritualista
tiene su «tiranuelo» y su camarilla» de mentecatos; que no quieren nada nuevo.
Ningún «jefecillo» o tiranuelo de aula» o logia, quiere admitir nada qué pueda
amenazarle la existencia y él «negocio» de su congregación.
Dentro de poco rugirán los cañones de la
tercera guerra mundial, y entonces, los que hoy se burlan de Aun Weor tendrán
que escucharlo. (Y en qué forma horrible).
"La justicia es la suprema piedad y la
suprema impiedad de la ley".
Los Dioses juzgaron a la Gran Ramera (La humanidad)
y la consideraron indigna, la sentencia de los Dioses es:
¡Al Abismo! ¡Al Abismo! ¡Al Abismo¡
¡Hombres de la edad de Acuario! ¡Hombres del
siglo XXI! Hombres del siglo XXX, permaneced firmes en la luz, acordaos que los
hombres del siglo XX, fueron unos bárbaros, y que todos ellos perecieron y
fueron castigados por sus maldades. Que esto os sirva de ejemplo para que
permanezcáis firmes en la fe de Cristo.
¡Hombres de Acuario!: Apurad vuestro camino
hacia la luz, redimios y fusionaos con vuestros íntimos antes de que los
malvados del siglo XX salgan del abismo. Un nuevo signo de tinieblas se acerca,
(Capricornio) y a vosotros os toca estar alertas y vigilantes, porque la tierra
será nuevamente invadida por las «Almas-Demonios» de la edad negra que en el
siglo XX yo Aun Weor encerré en el abismo para que vosotros tuvierais la
felicidad que ahora estáis disfrutando.
¡Hombres de Acuario!: a vosotros especialmente
dedico este libro que los bárbaros del siglo XX no entendieron. Hombres del
siglo XX oíd la palabra de Jehová: "Así ha dicho Jehová de los ejércitos:
Así quebrantaré a este pueblo y a ésta ciudad (la civilización actual como
quien quiebra un vaso de barro que no puede mas restaurarse, y en Topheth
(valle de la matanza) se enterrarán, porque no habrá otro lugar para
enterrar." (Cap. 19 Vers. 11 Jeremías).